Siempre pensé que a nosotras no nos iba a pasar que íbamos a ser la excepción (yo me queme un pie, mi hermano se partió una ceja, mi hermana atravesó una ventana, se lastimo son un ventilador y se rompió otras varias partes del cuerpo, María acostumbraba rodar escaleras a bajo y su hermano... bueno se creía superman, tiene un hueco en una rodilla, un dedo del pie más corto y de verdad no es de acero). Pero no, el nuestro tenía que pasar por esto y el jueves por la tarde comenzó nuestra odisea personal.
Como ya les contó María, Conrado aprendió a abrir la puerta de la cocina y al mismo tiempo se metió en el horno caliente. Tenemos por norma no permitir que entre en la cocina, sobretodo si estamos cocinando, no importa si grita, chilla o patalea (que por lo general lo hace todo junto) Pero abrió la puerta y se mando directo al horno que justo estaba abierto. Paf! se quemo. Agua fría, pero nada super colorado y llorando mal, pobrecito, salí pitando al ambulatorio. María se tenia que vestir así que nos alcanzó ahí. En en el ambulatorio una tarada nada, ni una crema, un informe, un poco de paracetamol y un "que inquieto es este chico" claro! porque ella iba a estar de lo más tranquila con las manos quemadas. Cuando llego María Conrado se le tiro encima y yo quería enfermera con patatas para cenar pero bueno. El tema es que nos teníamos que ir hasta Vall d' Hebron porque es el único hospital que tiene unidad de quemados y no conseguiamos taxi ni a ningún amigo con auto que nos pudiera alcanzar. Por suerte al final logramos conseguir un taxi al que le salieron alitas y nos llevo volando del susto que le dio al ver al nene como lloraba.
Llegamos al hospital y admisión, sólo puede pasar una con el bebe... quien entra? Nos miramos y la doctora pregunta quien es la madre, las dos. Pasa María. Por qué? porque así como cuando alguien le postea una gilipolles salta como leche hervida, ante una situación como esta la mina es un Buda y si me puede dar paz a mi que soy una bola nervios constante imaginense lo que hace con el Coco. Y además Conrado se siente muy seguro con ella. Y también, porque la señora le dice a la gente yo soy la madre con una cara y una seguridad que hasta ahora no se animo a poner un pero, ni el pediatra con más cara de perro. Creo que también a veces nos pasa que nos da miedo que nos paramos frente a la gente que nos puede juzgar y ya estamos esperando la situación de mierda y en lugar de plantar cara ponemos cara de ovejitas, yo lo aveces lo hago y admiro a mi mujer porque ella nunca lo hace. Las y los invito a pensear en eso, sobretodo a los del otro lado del charco, a los que no se les respetan sus derechos.
Hoy tuvimos que pasar de nuevo por el hospital, esta vez nos toco ir a los dos solitos porque mami se tuvo que quedar en el hostal. Fuimos porque se empezó a llenar de ampollas la otra manito, así que ahora no es un manco, es un boxeador, que ya encontró la forma de hace monerías sin manos =P